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Pueblos

Albalate del Arzobispo

Datos

Nombre antiguo:   Albalat
Gentilicio:   Albalatino
Habitantes:   en 1900, 4.220 hab. / en 1950, 4.256 hab. / en 1995, 2.458 hab./ en 2019, 1.980 hab.
Altitud:   343 m

Rutas desde el pueblo

Servicios

Alojamientos
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Alojamientos

ALBERGUE MUNICIPAL

C/ Escuelas, s/n
978 812001 (Ayto)
Apertura: Todo el año.
Capacidad: 30 plazas – 5 habitaciones de 6 plazas en literas con baño completo.
Equipamiento: Calefacción central y agua caliente, literas sin sábana, cocina industrial, comedor, sala de usos múltiples.

ALOJAMIENTO EL MOLINO DEL CASTILLO

Ronda pintor Garate,10
609059692
Contacto: info@casaelmolinoalbalate.com
Web: http://www.casaelmolinoalbalate.com

Guías
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Guías

KARALOM

681 281687
Actividades de ocio y Servicios turísticos

GUÍAS TURÍSTICOS TURALBA

600 247281

Farmacia
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Farmacias

FARMACIA VIVES COLÓN M.A.

Av. Zaragoza, 5
978 812035

Guardia Civil
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Guardia Civil

GUARDIA CIVIL

Rda. Pintor Gárate, 3
978 812002

Bomberos
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Bomberos

BOMBEROS

978 812313

El pueblo

Albalate del Arzobispo se localiza en la margen izquierda del río Martín, limitando el Parque Cultural que vértebra este río por el nordeste. Su topónimo es de origen árabe.

Ramón Berenguer IV, en 1149, concedió la villa y castillo a la Seo de Zaragoza. De aquí el apelativo de la localidad “Albalate del Arzobispo”. Aunque de los restos más antiguos que han llegado a nosotros del original castillo y recinto islámico destacan los restos de un torreón y un muro recientemente consolidado, la mayor parte se corresponden con la época del Arzobispo Eximeno Luna, entre 1297 y 1314, y con obras realizadas posteriormente entre los siglos XV y XVI. Este castillo palacio Arzobispal, es uno de los más artísticos y mejor conservados en toda la provincia, considerado como uno de los edificios más representativos del gótico aragonés. La capilla, zona noble por excelencia, nos muestra una espaciosa sala con arcos de diafragma apuntados sobre los que se instaló la techumbre. En la pared orientada al sur, se aloja una escalera de acceso a un bello púlpito que en volado se abre al centro de la sala. Bancos de piedra corridos se incrustan en los vanos donde se alojan los ventanales y que nos permiten imaginar al Arzobispo y sus huéspedes contemplando la preciosa vista del valle del río Martín aprovechando las últimas luces del atardecer.

El castillo palacio se asienta en la cima de un cabezo dominando el valle del río Martín y la localidad, cuyo primer núcleo creció a su alrededor adaptándose a la pendiente de la colina que la sustenta y adoptando forma radioconcéntrica, en torno al castillo y en señal de sumisión.

Las calles horizontales, son largas y estrechas siguiendo las curvas de nivel y a las que se abren las fachadas de las viviendas y sus accesos, mientras que las transversales las cortan adoptando una fuerte pendiente debido al escalonamiento de las edificaciones adaptándose a la ladera de la colina.

Las singulares características urbanas de Albalate -edificaciones escalonadas, casas solariegas, vanos en los áticos, voladizos, galerías abiertas, callejuelas, arcos y pasadizos-, y sus sobresalientes monumentos le valieron la declaración de Conjunto Histórico Artístico. Espléndidos miradores  urbanos son el castillo del que se observa la red urbana de los tejados que adquieren gran protagonismo y el valle del Martín. La ermita del Santo Sepulcro -Albalate pertenece a la famosa ruta del Tambor y el Bombo de la Semana Santa Bajoaragonesa-, y la ermita de Santa Bárbara. Al oeste del castillo, se localiza la plaza Mayor con el ayuntamiento y la iglesia de la Asunción como edificios más insignes. La Iglesia es una obra gótico-renacentista realizada entre 1581 y 1589 por mandato del Arzobispo de Zaragoza Andrés Santos, fechas de la que deja constancia un texto corrido en latín que rodea la iglesia a la altura del arranque de las bóvedas de crucería estrelladas con claves doradas en las intersecciones. Destaca la capilla lateral de la Virgen de Arcos rematada con cimborrio y linterna, que recrecida es soportada por el arco de roma que actúa como pasadizo en la calle lateral anexa de la que toma nombre. En 1998, la torre fue restaurada y destaca por sus características de tradición mudéjar.

A poniente de la plaza de la Iglesia, la calle principal de la población (calle Tremedal) discurre por un barrio de carácter popular y tradicional atravesado por estrechas callejuelas localizándose en la más cercana a la plaza y en el antiguo casino el Centro de Interpretación de la Cultura Popular del Parque Cultural del río Martín. Este eje llega hasta un arco -con capilla abierta al casco urbano bajo la advocación de Santo Domingo-, y que probablemente fue un antiguo portal de acceso de la primitiva muralla que rodeó a la localidad. Hacia extramuros la capilla muestra una hornacina en honor a Ntra. Sra. de Arcos, marcando la salida de la población en dirección al espectacular santuario de la Virgen de Arcos -obra barroca del siglo XVII-, que se erige sobre un espolón rocoso localizado a unos 13 kilómetros de la población en dirección a Ariño. Santuario que es objeto de sendas romerías por parte de ambos pueblos en la que participan gentes de toda la comarca.

Al nordeste de la plaza Iglesia, la calle principal se prolonga en dos tramos separados por una curva cerrada (calle Mayor y Avda. de Teruel) hasta la plaza Aragón y nos ofrece un tramo más urbano para morir a través de la calle Concepción en la plaza de Juan Rivera donde localizamos el convento de Santa Ana, que acogió a las franciscanas hasta la desamortización. La iglesia es de una sola nave. Las dependencias anejas del convento han sido modernizadas.

A las afueras de la localidad, en el la zona de las eras bajas y con acceso directo desde la carretera que atraviesa el polígono industrial, se localiza la Nevera o pozo de hielo, construcción del siglo XVII, que da nombre también a la zona, la nevería.

Mención especial merece la ermita de San José, también a las afueras de la localidad y flanqueando el cementerio. Se trata de una construcción del siglo XVIII de sillería y ladrillo, donde destaca una preciosa cúpula profusamente decorada y las pechinas con las imágenes de los cuatro evangelistas. Llaman poderosamente la atención la representación en la cúpula únicamente de ángeles femeninos, con la representación de los pechos bien definida, lo cual la singulariza todavía más.

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