Este tramo del GR 262 entre Montalbán y su barrio pedáneo de Peñarroyas destaca por la variedad cromática de su paisaje, especialmente en otoño. En la misma localidad de Montalbán, junto al río, por su margen izquierda, podemos iniciar el sendero en el Paseo de la Garona, que perfila la base del cerro donde se levantó el castillo de Montalbán conocido como “Las Peñicas” y donde se dibujan en lo alto algunos restos constructivos asociados a “torres palomares”.
Dejando atrás Montalbán, el sendero discurre hasta Peñarroyas por la margen derecha. En un principio el sendero llanea por la ribera y avanza valle abajo por unos chopos cabeceros que flanquean un camino que nos lleva hasta el Molino, donde se emprende una senda que más adelante enlazará con el área recreativa El Baño, ideal para realizar una parada de descanso junto a una fuente acompañada de mesas merendero. (En esta área se encuentra en el enlace con el PR-TE 99 del río Ancho y la Muela que nos puede subir de nuevo a Montalbán y enlazar con el macizo de la Muela).
El sendero, sigue prácticamente pegado al cauce e iniciará al poco tiempo un tramo que ascenderá a media ladera para bordear el cabezo de las viñas. Volverá a descender hasta el río que alcanzaremos enlazando con una pista forestal para de nuevo remontar, con algo de más pendiente, el cabezo de la Plana, que nos ofrecerá hermosas vistas panorámicas del valle del Martín hasta el barrio de Peñarroyas, caracterizado por la brecha rojiza de las peñas rodenas que le dan nombre y que cortan transversalmente el Martín. La senda desemboca cerca del Molino para cruzar el cauce y llegar a la localidad. Un merendero con asador incluido a la entrada de Peñarroyas podría ser el final de esta etapa.















