Desde la localidad de Obón, cruzaremos el río Martín por el puente en dirección Estercuel y Torre de las Arcas. Junto al Puente hallaremos unos lavaderos tradicionales en cueva. En el desvío al Albergue municipal se localiza el inicio de la senda a Alcaine.
Tras un repecho ascenderemos hasta un mirador panorámico de la localidad de Obón. Después la senda emprende un recorrido sin apenas desnivel por un romeral para desembocar en el río Martín a la altura del Barranco del Regallo (hay una derivación acondicionada con sirgas y pisas hasta la zona de las pozas y estrechos de este barranco).
Durante el descenso se abren preciosas vistas del Cañón de la Coquinera, en el que nos adentraremos tras salvar el río por una pasarela colgada sobre la roca, para continuar el sendero por la margen derecha del río al amparo de los paredones calizos de este coqueto cañón fluvial, hasta llegar al abrigo con pinturas rupestres de la Coquinera que se localiza en la otra margen del río y que identificaremos por su vallado de protección que impide ver parcialmente las pinturas desde fuera del recinto sino se dispone de permisos o se va acompañado de guías autorizados.
Poco después cruzaremos el río por una pasarela, al pie de la desembocadura del barranco Gabache, límite de los términos municipales entre Obón y Alcaine, donde se localiza una pequeña área de descanso (nos encontramos aproximadamente a mitad de recorrido).
Subiremos por una senda pedregosa que, ganando altura, ofrece extensas vistas del cañón fluvial. Un estrecho paso entre peñascos nos permite descender hasta la llanura aluvial y proseguir camino hasta que un nuevo repecho nos sube hasta las faldas de la montaña de Benicozar por la margen izquierda del río Martín. Poco después ya es visible Alcaine, protegido por las crestas rocosas que lo circundan y el abrigo con pinturas rupestres de la Cañada de Marco declarado Patrimonio Mundial en 1998.
La montaña de Benicozar con 848 metros y el cabezo de Guardias con 894 configuran el paso por el río Martín conocido como “Cañamarco” o Cañada de Marco donde se localiza el abrigo con pinturas rupestres indicado y donde renace el río Martín a través de los manantiales de Benicozar que se conocen como las Fuentes. Gran parte de las pinturas rupestres se aprecian bastante bien desde fuera del vallado de protección, por lo que vale la pena subir hasta el abrigo. Los diferentes indicadores (manantiales, pinturas…) nos guiarán por este rincón de singular belleza y de gran riqueza natural y cultural, para llegar poco después hasta la localidad de Alcaine.















